Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Reflexión en el año de la Fe)

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47. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Reflexión en el año de la Fe)

Esta es una frase central en el Padre nuestro ya que con ella manifestamos nuestro deseo de hacer coincidir nuestra propia voluntad con la Voluntad Divina. Dios tiene un “proyecto” para el mundo (el Reino de Dios) en el cual cada uno(a) de nosotros tiene un papel específico que desempeñar. No se trata con esto de privarnos de nuestra libertad sino al contrario, de encontrarle sentido.

“Hágase tu voluntad”. Debemos de tener cuidado al pronunciar esta frase ya que podemos caer en el riesgo del fatalismo o del narcisismo. El primero acepta todo lo negativo que nos acontece como voluntad divina: “Si tu esposo es borracho y te pega es voluntad de Dios, hay que cargar con tu cruz.” El segundo refleja en la propia voluntad un supuesto deseo de que se cumpla la voluntad divina: “Señor haz que gane este sorteo (es decir que me suceda lo que yo quiero)”. La Voluntad de Dios puede o no coincidir con mi propia voluntad. Por lo tanto para poder rezar con sinceridad esa frase del Padre nuestro necesitamos abandonarnos totalmente a Dios.

Decir “Hágase tu voluntad” equivale a decir: “Padre me pongo en tus manos y estoy dispuesto a aceptar lo que tú tienes planeado para mí, porque ¿quién mejor que tú podría escoger lo mejor para mí?”. La oración del Padre nuestro nos recuerda que no somos “autónomos”, sino “dependientes” de los demás. Nuestras decisiones tenemos que pensarlas en función de los demás. Una voluntad egoísta es la que ignora a los demás, es sorda y sólo se escucha a ella misma. Una voluntad responsable es aquella que escucha a los otros y al responderles se libera de la prisión del egoísmo. El escritor Nikos Kazantzakis en su obra El pobre de Asís, pone en boca de San Francisco la siguiente frase: “no hay mayor alegría que la de obedecer la voluntad de Dios…, porque en el fondo de nosotros mismos no deseamos sino lo que desea Dios”.

“en el cielo como en la tierra”. Dios tiene en el “cielo” un proyecto concreto para la tierra. Sin embargo esos “planos arquitectónicos” tenemos que realizarlos nosotros mismos. La construcción de la obra depende de nosotros. Debemos por lo tanto de trabajar como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que a final todo depende de Dios. Los planes de Dios no son opio para el pueblo, es decir droga que adormece a los hombres y les hace evadir su responsabilidad en la tierra; sino aguijón que los impulsa a construir un mundo más humano y más justo. Por lo tanto la voluntad de Dios en el cielo coincide con la buena voluntad de todos los hombres que trabajan por un mundo más fraterno aquí en la tierra.

Oración: “Señor, dame la humildad necesaria para poder aceptar tu voluntad en mi vida. Sobre todo en los momentos difíciles y de egoísmo. Que no sea yo quien dirija mi vida, mis pensamientos, palabras y acciones; sino que sepa yo escuchar tu voz para poner en harmonía mi voluntad con la tuya.” Amén.

Vista, Hermosa, Tlalnepantla, Estado de México, 18 de Noviembre de 2012.

Pienso que Dios está detrás de todo esto y que en todos estos acontecimientos me toca discernir la Voluntad de Dios en mi vida. Gracias por acompañarme con sus oraciones.

  • Este miércoles 21 de Noviembre participo brevemente en el III Congreso Internacional de Argumentación jurídica, en el D.F., organizado por la SCJN, con un tema relacionado a los Derechos del niño.
  • El jueves 22 salgo a Roma para preparar el Coloquio que se celebrará en Asís en 2013 (“Identidad y diferencia”) por la AIEMPR (Asociación Internacional de Estudios Médicos y Psicológicos de la Religión), en mi calidad de Delegado nacional.
  • El 24 de Noviembre cumplo 21 años de sacerdocio (la distancia de un medio-maratón), coincidía con la Fiesta de Cristo Rey,
  • Tengo una tía muy querida (Dolores Hernández Silva) hermana de mi mamá, que está en agonía.
  • Este fin semana me encontré, al término de la presentación de una Revista en una Universidad, a la persona que me despidió. Con sinceridad tengo que decir que yo no tenía ganas de encontrarlo y menos aún de saludarlo. Sin embargo él fue quien me abordó y me pidió que habláramos un rato. Después de algunos minutos de dialogo nos él me pidió perdón por la manera en que actuó conmigo.

Pienso que Dios está detrás de todo esto y que en todos estos acontecimientos me toca discernir la Voluntad de Dios en mi vida. Gracias por acompañarme con sus oraciones.

FX

7 comentarios sobre “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Reflexión en el año de la Fe)

    Sergio Arellano Romero escribió:
    19 noviembre, 2012 en 16:03

    Felicidades, por su reflexión. Reciba bendiciones por sus 21 años de sacerdocio y le dedicaremos una humilde velada de oración de intercesión por su ministerio en nuestras horas de adoración. y que su amada tía nos ilumine e interceda por nosotros cuando este en los brazos del Señor. ¡Dios lo bendiga siempre!

      franciscoxaviersanchez respondido:
      19 noviembre, 2012 en 16:29

      Hola Sergio, muchas gracias por la velada de oración. Yo también rezaré por ustedes. Un abrazo.

    armando morales escribió:
    21 noviembre, 2012 en 11:54

    Estimado Amigo, es un delite para nuestra mente y una caricia para nuestra alma, las reflexiones semanales que esperamos continuen por mucho tiempo. Aprovecho para sumarnos en oracion por tu querida y bondadosa Tia. De igual manera te deseo que se haga la voluntad de Dios en este trance de su vida y que llene cada corazon con la paz de su misericordia. Que tengas mucho exito en el taller de la SCJN y un buen viaje a Roma.
    Recibe un fuerte abrazo de tu amigo y familia.
    Armando Morales

    Padre José Tomás Salinas E. escribió:
    22 junio, 2013 en 13:07

    Lo felicito. Muy profundo y va a lo más importante: Dios nos ama tanto que nos invita a participar en su plan de salvación.

      franciscoxaviersanchez respondido:
      22 junio, 2013 en 13:34

      Muchas gracias padres por su comentario. Efectivamente estamos llamados a ser colaboradores de Dios. Saludos

    Alberto Hein escribió:
    17 junio, 2016 en 19:11

    Es importante entender también que el Padre desea que nosotros procuremos predicar su reino en la tierra, no solo con palabras sino que con una actitud y un testimonio de verdaderos hijos de Dios. Esa también es su voluntad. El desea que seamos activos participantes en dar a conocer su santa y sublime voluntad a los demás.

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