26. Cuando Roma condena (Con respecto al caso del P. Gofo)

26. Cuando Roma condena

(Con respecto al caso del P. Gofo)

Me he enterado de que el sacerdote mexicano Adolfo Huerta (P. Gofo), acaba de ser sancionado por Roma y se le pide suspender sus actividades sacerdotales durante 6 meses con la finalidad de repensar su sacerdocio. Hace ya varias semanas publiqué en este blog una “Carta abierta al P. Gofo” diciéndole que lo felicitaba por su deseo de vivir la radicalidad evangélica y que –aunque no estaba de acuerdo en todas sus declaraciones públicas– le agradecía por haber devuelto al sacerdocio ese aire de rebeldía evangélica propio de los profetas. También le advertía que tuviera cuidado de las entrevistas que estaba dando a los medios de comunicación, ya que podrían malinterpretar sus palabras buscando sólo el escandalo.

 

Gofo ha hablado de todo: política, economía, teología, sexualidad, religión, etc. Hay tantas cosas que cambiar en la Iglesia y en el mundo que no se sabe ni por cuál comenzar. Lo que me extraña es que se le haya amonestado tan rápido. Apenas unos años después de su sacerdocio y recibe su primer sanción pública ¿Por qué? ¿Se le escuchó? ¿A través de él se nos quiere imponer miedo y silencio a otros más que de distintas maneras intentamos pensar otras posibilidades de entender el evangelio a partir de los excluidos? ¿Cuantos casos de corrupción eclesial (de viejos sacerdotes y prelados) se han dado –y se están dando– en la Iglesia sin que se les diga nada a esas personas o se les llame la atención? Pedofilia, homosexualidad, aburguesamiento, doble vida, etc. Parece que la Iglesia tiene una doble moral: de sanción para unos y de silencio y complacencia para otros.

Roma es una institución eclesial que condena rápido porque tiene miedo a perder el poder. ¿Cuántos casos injustos se han dado en la historia de la Iglesia? Por citar los más recientes cito: a los sacerdotes obreros y a la teología de la liberación. Con algunos (los críticos del poder) la Iglesia es dura, y con otros (los que buscan mantener el “status quo”) en benevolente. Hace santos –en un abrir y cerrar de ojos– a sus allegados y les cierra las puertas de la santidad “oficial” a otros. ¿Hasta cuando se reconocerá la santidad –que ya es concedida por el pueblo– a Mons. Oscar Arnulfo Romero, al P. Miguel Agustín Pro y al P. Ellacuría, por ejemplo?

Creo que si Cristo regresara ahora (ya sea en la figura de laica/o, sacerdote u obispo) duraría poco. Política, económica y religiosamente no sería bienvenido. Jesús era un hombre libre. Y la libertad da mucho miedo en el mundo actual. Con una sola de sus frases, por ejemplo: “No se puede servir a Dios y al dinero”, explicándola en el contexto de nuestros días y citando por nombre y apellido a los nuevos fariseos (como él acostumbraba hacerlo) ya se hubiera metido en problemas.

Esta mañana he participado a la misa celebrada por el Papa Francisco en el Vaticano. Por motivo del año de la fe, y sin haberlo pensado ya que sólo estoy de paso, me ha tocado la clausura de la jornada por los seminaristas, novicias, y todos aquellos que están en proceso vocacional. El Vaticano estaban lleno de jóvenes con enormes deseos de seguir a Cristo. ¿Qué es lo que nos impide vivir y predicar a Cristo con la fidelidad evangélica que Él nos pide? Me parece que la Iglesia tiene muchas cosas que cambiar para ser una institución creíble por los de afuera y por los que estamos dentro (y que más la conocemos). No es sancionando a teólogos, filósofos, o jóvenes sacerdotes, como ella encontrará el camino de la fidelidad a Cristo, sino siendo crítica con ella misma. Tengo esperanza de que el Papa Francisco, que apenas hace dos días acaba de sacar su primer Encíclica sobre la Fe, nos pueda poner en el camino que nos reconduzca al Señor.

Roma, 7 de Julio de 2013

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17 thoughts on “26. Cuando Roma condena (Con respecto al caso del P. Gofo)

  1. UN CORDIAL SALUDO P. FRANCISCO SOY EL P. VALENTIN. FUI SU ALUMNO Y Y FUI COMPAERO DEL P. GOFO. ES UNA PENA QUE POR SU REBELDIA HAYA PASADO ESO CON EL. SON ACTITUDES QUE TENEMOS QUE ENFRENTAR CUANDO QUEREMOS SEGUIR DE CORAZON A JESUS Y ESA RADICALIDAD ES LA QUE HACE QUE PERSONAS ESTEN DECIDIENDO POR OTRAS Y NO DE FORMA COHERENTE. EN MI ORACIN LE ENCOMIENDO Y QUE SEA LO MEJOR PARA EL Y PARA NUESTRA IGLESIA CATOLICA. EN DIOS QUE SEA NUESTRO GUIA Y NUESTRA FUERZA. GRACIAS POR SU AMISTAD BENDICIONES P. VALENTIN Date: Sun, 7 Jul 2013 20:50:19 +0000 To: pavarasa@hotmail.com

  2. Buenas tardes Padre Francisco Xavier Sánchez.

    Mi nombre es Juan Manuel Ruiz, y soy amigo de un amigo tuyo llamado Raúl González Calderón. Con toda seguridad pudiéramos también ser amigos, je.

    En el pasado Raúl me ha enviado mensajes de tu parte, algunos si los he podido leer, otros no, y la verdad que no me había atrevido a comentar simplemente por indecisión. Ahora me parece una buena oportunidad de mantener un vínculo con un amigo y porqué no comenzar una nueva amistad con un sacerdote Padre Francisco Xavier.

    Ni idea tenía del Padre Gofo, o como se diga, aunque vive cerca de Monterrey en Saltillo, pero me ha caido a bien conocer su historia e investigar un poco, simplemente para reafirmar mis convicciones.

    Padre Francisco siempre trato de ser directo en mis comentarios, de repente uso palabras folcklóricas (o como se diga) pero procuro nunca pasarme de la raya en cuanto al respeto se refiere. Así que me curo en salud para que no haya malos entendidos.

    Una disculpa por hablarte de Tú, pero como dice otro amigo, después de los 25 ya la edad da lo mismo (en cuanto a este tema del hablar o no de usted); sin embargo, siempre considere que de mi parte, un sacerdote siempre tendrá un respeto especial por el simple hecho de serlo, por el simple hecho de hacer presente a Jesucristo de esa manera tan especial, entregando su vida entera por su causa y en favor de la Iglesia.

    Me parecen muy interesantes tus comentarios al respecto de este caso del Padre Gofo y quiero primero que nada escribir una sección de una entrevista que encontré y que le hizo un periodista a este Padre Gofo, obviamente si esta entrevista o su contenido es falso, pues los comentarios que a continuación expresaré no aplicarían hacia el Padre Gofo, pero si aplicarían hacia cualquier sacerdote que pudiese contestar de esta forma:

    — Periodista: ¿Tienes pareja?
    — P. Gofo: Llevar una relación muy establecida no la llevo, no se puede, ando metido en muchos rollos.
    — Periodista: ¿Hijos?
    — P. Gofo: No.
    — Periodista: ¿Practicas relaciones sexuales con frecuencia?
    — P. Gofo: Sí.
    — Periodista: ¿Te podrían excomulgar por eso?
    — P. Gofo: (Se queda pensando) Sí…

    Al igual que lo mencionas Padre Francisco, también considero que la Iglesia debe ser crítica consigo misma y me parece que en este sentido, siendo crítica consigo misma, la Iglesia ha actuado bien y en conciencia al solicitarle al Padre Gofo que revise su sacerdocio, independientemente de que apenas lleve unos cuantos años en su ministerio o si llevara 100 de ministerio.

    Todavía no he podido encontar (ni la encontraré) en la Biblia alguna cita o ejemplo en donde Jesucristo haya siquiera insinuado el tener alguna relación sexual con alguna mujer a la que hubiera favorecido, como la samaritana; o como la prostituta que salvó de ser apedreada (ahí la hubiera tenido bien fácil), sin embargo sus palabras fueron “Vete y no peques más” … cualquier sacerdote que a pesar del voto de castidad (tomado y aceptado con toda libertad) reconociese que tiene relaciones sexuales con frecuencia, simplemente merece, por lo menos, que la Iglesia lo invite a revisar su sacerdocio.
    En mi caso como feligrés, me parece alarmante que alguna persona del sexo feminino allegada a mi, pudiese ser presa o por lo menos fastidiada por un sacerdote. Obviamente que en la entrevista no se dicen detalles de como mantiene sus relaciones sexuales, pero si deja mucho a la imaginación y nos pone a todos los feligreses a la defensiva.

    En este caso en particular, con toda franqueza y sinceridad y sin intención de ofender, te comento:
    – No considero que la Iglesia esté actuando como una institución eclesial que esté condenando rápido porque tenga miedo a perder el poder. Desde mi punto de vista tomó acciones concretas ante una situación que así lo ameritaba. El poder va y viene entre las diferentes culturas y grupos sociales, pero la Iglesia debe actuar siempre que la situación lo amerite … y en este caso, por supuesto que la situación lo ameritaba … no todos los días se sabe de un sacerdote que de una entrevista y que abiertamente reconoce que mantiene relaciones sexuales con frecuencia, o sea que abiertamente reconoce que ha faltado a los fundamentos de su propio ministerio y no decide por si mismo solicitar ayuda, sino que se mantiene sin hacer nada al respecto como si fuera lo más normal del mundo.
    – En cuanto a entender el evangelio a partir de los excluidos, me parece que al final de cuentas Jesucristo no excluyó a nadie, sino que incluyó a todos, aún a los excluidos de su época, por lo que todos estamos ahora incluidos, y entonces si alguien quiere solamente incluir a los excluidos, estaría excluyendo a los incluidos, por lo que estaría actuando contra el evangelio, jeje, ya me revolví … pero por ahí va la idea.
    – Ya por último, porque no se trata de contradecir, ni rebatir, sino de rebotar ideas y además me tengo que retirar, je … ¿Cuántos casos injustos se han dado en la historia de la Iglesia?, pues el mismo número de pecados cometidos por todos los pecadores (incluyéndonos) pero que no es exclusivo de la Iglesia sino en general de todo el género humano por lo que yo más bien haría la pregunta de la siguiente manera ¿Cuántos casos injustos se han dado en la historia de la Humanidad?

    Padre Francisco, me da gusto saludarte y agradezco la oportunidad que nos das en este blog de rebotar ideas.

    Seguiermos en comunicación.

    Que estés bien.

    Juan Ruiz.

    1. Hola Juan,

      Ante todo agradezco tu sinceridad y tu deseo de “rebotar” ideas, creo que esa es la finalidad de este blog que me ayudó a realizar nuestro amigo Raúl. El tema de las injusticias cometidas por la Iglesia es complejo y merece mucho más que unas cuantas lineas de mi parte. Sin embargo te diré que el celibato sacerdotal no hace parte de las prescripciones originarias de la Iglesia. Pedro (primer Papa de la Iglesia) fue un hombre casado cuando Jesús lo llamó, y de hecho Jesús curó a su suegra. San Pablo recomienda que los obispos sean casados con una sola mujer y que busquen dar buen ejemplo en su matrimonio. Además del tema del celibato me parece que en general está la actitud de silencio ante algunos (que políticamente están en las normas de la Iglesia) y de sanción ante otros que arriesgan mover los cimientos mismos de la Iglesia. Me parece que nos haría falta un nuevo Concilio Vaticano para tratar varios temas de actualidad en la Iglesia. Muchas gracias Juan por tus comentarios y espero sigamos en contacto. Saudos

  3. Saludos
    El celibato no es en si una prescripción, pero tampoco es una restricción.
    Cierto, Pedro era casado cuando fue llamado, ese fue su caso; el caso de los sacerdotes en la actualidad es que son llamados sin ser casados y recomendados a permanecer así por voluntad propia, de lo contrario pueden decidir no ordenarse. Tal fue el caso del joven rico que fue llamado a condición de dejar a un lado sus pertenencias, pero libremente decidió no hacerlo.
    Cierto, Pablo recomienda que los obispos sean casados una sola vez, pero no hay que olvidar que en el contexto que lo dice se esta refiriendo a aquellos que ya son casados al momento de hacerse obispos, no que todos deban ser casados por norma. Por cierto, Pablo también recomienda como una opción mejor al matrimonio el permanecer vírgenes como el.
    Posiblemente, o tan casi seguro como se quiera ver, en las estructuras de la Iglesia a veces se omite sancionar a algunos por los motivos que se quiera mencionar, y en otras ocasiones se toman medidas mas inmediatas con otros, cosa que se debe señalar si, mas no creo que por ello nos debamos de inconformar por que se sancione a quien lo merece solo porque haya otros a los que no se les mida con la misma vara. Como si un día me paso un alto y me cae en ese momento el agente de transito; no porque muchos se pasen el alto muchas veces y no sean sancionados el agente pierde autoridad para sancionarme.
    El asunto del celibato ya lo había discutido en un foro de debates y me incomoda (debo ser sincero), que argumentos que tuve que utilizar para dialogar con un protestante los tenga que traer ante un sacerdote católico.

    Tal vez no estoy entendiendo bien el punto, pero para eso estamos aquí, para dialogar.

    Fidencio

  4. Hola Fidencio muchas gracias por tu comentario. Lamento que tengas que utilizar los mismos argumentos que ya conoces de memoria para defender el celibato sacerdotal. Sin embargo quiero que sepas que el sacerdocio y el celibato son dos cosas que no necesariamente deben ir juntas. Tan es así que basta que consultes la historia de la Iglesia para darte cuenta que desde los primeros siglos de la Iglesia han existido sacerdotes y obispos casados. Esto demuestra que se puede ser un buen sacerdote y un buen padre de familia. Estoy de acuerdo en que antes del sacerdocio se podría dar la posibilidad de elegir entre ser célibe y sacerdote o casarse y ser sacerdote. Sin embargo esta posibilidad no la da la Iglesia católica de rito latino, como lo hacen los católicos de rito maronita por ejemplo. En la baja edad media la causa principal por la cual la Iglesia impuso el celibato fue una cuestión económica. Si alguien era casado se corría el riesgo de que sus bienes pasaran a manos de su descendencia y no se quedaran en la Iglesia. Gracias por tu comentario y por participar en este tema.

  5. Cierto, el celibato y el sacerdocio no son cosas que necesariamente deben ir juntas, al igual que tampoco necesariamente deban ir separadas, aquí la cuestión es disciplinaria, y hoy la disciplina es esta, que los sacerdotes sean célibes, por tanto quienes se sientan capaces de vivir el celibato son bienvenidos al orden sacerdotal, los que no deben reconocer no tener la vocación al celibato y no ordenarse.
    No desconozco la historia de la Iglesia y se que durante algún tiempo el celibato no fue exigido a quienes se ordenaban sacerdotes u obispos; ese no es el punto, el caso es que hoy es así. O ¿tendríamos que volver a las confesiones publicas de los pecados porque antes así fue?, o ¿deben los no bautizados abandonar el templo después de la homilía porque antes así fue?
    Claro que se puede ser un buen sacerdote y padre de familia, pero una cosa ni descarta ni implica a la otra, y no podemos ver el asunto de manera tan simple, pues esto mismo argumentan los que promueven la adopción por parte de parejas homosexuales, que afirman que se puede ser buen padre o madre aun siendo homosexual, y creo que esto no lo podemos negar así, como así, ¿me equivoco?
    Respecto a la posibilidad que ofrece la Iglesia maronita de casarse y ser sacerdote, ¡pues adelante! si en verdad hay quienes consideran tener un genuino llamado a la vida sacerdotal, mas no la del celibato, ¿van a dejar morir su vocación solo porque no se les ofrece en charola de plata?
    A mi me sorprende que argumentos nacidos de la leyenda negra sean recurso no solo de los que atacan a la Iglesia, como pueden ser cristianófobos o protestantes, que gustan de reinterpretar la historia para dar sustento a sus posturas, sino hasta por catolicos que han caido en la trampa. El primer decreto respecto al celibato sacerdotal ya fue dado por el año 385, ¡cuando la Biblia acababa de ver la luz tal y como la conocemos hoy!, De modo que el camino de la fe que desde entonces marcaba la Iglesia debe ser aceptado si cuando define el canon biblico, mas no cuando se pronuncia por el celibato….esto no me parece muy congruente.

    Por ultimo, no me simpatiza, como diria un personaje comico mexicano muy famoso, el metodo protestante de memorizar y memorizar cosas, para tenerlas a la mano cuando se ofrece. Lo mio es profundizar en lo que leo y beber de la esencia del contenido, eso se me queda en la mente y en el corazon, y brota cuando algo me hace un click extrano.

    En, fin, no digo que lo entiendo todo, por eso estoy aqui…..para entender.

    Saludos.

    Fidencio.

  6. Gracias Fidencio por el comentario. Me parece que su argumento principal para defender el celibato sacerdotal se apoya en lo disciplinario. Entendiendolo como disciplina que hay que cumplir. Esto es así y se acabó, no se discute ni se cuestiona. Ahora lo vivimos así en la Iglesia y no importa ver como lo vivieron los primeros cristianos y cómo de podría vivir en el futuro. Me parece que, con todo respeto, esto es caer en el fariseísmo que tanto denunció Jesús. El sábado (la Ley) fue hecho para el hombre y no al revés. Si hay cosas que deben de modificarse para buscar el Espíritu de la Ley pues hay que hacerlo. De otra manera jamás se hubiera celebrado el Vaticano II. ¿Por qué habría que celebrar la misa en español o en mazateco cuando durante siglos se ha celebrado en latín? No quiero mezclar el tema de la homosexualidad aquí porque nos saldríamos de este tema, y cada uno de estos temas merece una reflexión por separado. Me parece que hay varias cosas que tienen que actualizarse en la Iglesia católica (un aggiornamento) para buscar la fidelidad evangélica. Los breves comentarios que he escrito aquí son mi postura con respecto a este tema, que estoy convencido en algunos años más se discutirá y seguramente se dará la opción de elegir a los aspirantes al sacerdocio. Si desean ser sacerdotes casados o célibes. Creo que será lo mejor. Saludos.

  7. No solo me apoyo en el punto de vista disciplinario y no soy de los que acatan cosas a ciegas, como tampoco soy de los que pretenden poner punto final a una conversación con la intención de cerrar la boca al interlocutor. Yo siempre busco aprender, y mas que hacer callar busco escuchar, por si algo no lo había oído o por si algo no lo había entendido. También hay un muy amplio fundamento bíblico para el celibato, no solo sacerdotal, sino para cualquier cristiano. Solo por mencionar algo esta la catequesis de Pablo en el capitulo 7 de la primera Carta a los Corintios.

    Con todo respeto, creo que en realidad solo vemos ciertos aspectos del pasado que nos puedan dar la sensación de estamos en lo correcto, porque no veo mucha objetividad en pretender que en el pasado era algo acepto a rajatabla que todos los ministros de la Iglesia fueran casados…y Pablo es la muestra mas fehaciente de que no fue así.

    Entendámonos bien, los fariseos pretendían que la Ley fuera acatada estrictamente, (aunque sabemos de sus triquiñuelas para poder violarla ellos mismos), pero aquí nadie habla ni de leyes ni de cosas que se deban acatar sin mas y “saecula saeculorum”, sino de algo que por ahora es de tal forma y hoy así se vive sin descartar que pueda en algún momento dejar de ser así. Creo que el no comprender bien esta postura es lo que hace a algunos desesperar y buscar formas de cambio poco cercanas al estilo del Evangelio.
    Claro que es legitimo buscar hacer cambios que nos hagan mejores tanto en lo individual como en lo colectivo, pero hay modos de hacerlo, como por ejemplo, no me parece sano utilizar el simulado recurso sorpresa de que ¿porque hoy los Papas son célibes si nuestro primer Papa no lo fue?, con todo respeto eso se lo entiendo a un protestante o a un eclesiofóbico, mas no a un católico bien formado.

    ¿aceptamos entonces cambios si, cuando la Iglesia decide que se pueden celebrar misas en lengua vernácula, mas no cuando decrete disciplina a sus ministros? Y ante la tentación de decir que solo deben hacerse cambios que redunden en mejorías, que de hecho así es, ¿que nos haría pensar que la disciplina del celibato no fue y es algo que haya traído muchos frutos a la Iglesia?

    No estoy trayendo aquí el tema de la homosexualidad, yo solo lo menciono por el hecho que y digo de que hay cosas que ni implican ni descartan unas a otras, como el de la paternidad ante el sacerdocio, la homosexualidad o cualquier otra circunstancia humana.

    Yo estoy convencido de que el decreto disciplinario del celibato fue en su momento algo que llevo a la Iglesia a una mayor fidelidad evangélica, pues lo veo así en el relato del Apocalipsis en el que se menciona como primicia de los que se han de salvar a los 144,000 quienes tenían una cualidad muy bien resaltada: eran célibes!!

    Ahora que hay de posturas a posturas y para mi todas son respetables, o ¿porque si hemos de respetar la postura de los que van en contra del celibato sacerdotal y no la de los que están a favor?

    Yo confío y creo firmemente en que es el Espíritu Santo quien guía a la Iglesia,y aun a pesar nuestro nos lleva siempre a la plenitud del conocimiento de la verdad y siempre celebrare, como celebro hoy, que por medio del Magisterio, la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición nos vaya mostrando el camino que hemos de seguir. Si hoy las cosas no son como ayer, ni mañana sean como hoy, con tal que sean acordes a la Verdad Revelada, pues que así sean para mayor Gloria de Dios.

    Saludos.

    Fidencio.

  8. FranciscoxavierSanchez

    Confundido!!

    Interesante, la controversia.
    Desde fuera como consagrado, pero desde dentro como seglar.
    Mi humilde opinión:
    Me llama poderosamente la atención el hecho q aquí se discute, ” el celibato”.
    Como seglar casado, en matrimonio católico, me cuestiono, como muchas parejas lo hacen a la luz de los problemas conyugales, tanto de infidelidad, como de falta de responsabilidad en el amor.. ya no se mencione la falta de respeto entre los conyugues .
    Si un sacerdote católico se ordena sabiendo q hace, después de una preparación de 11 años ?? perdón mi ignorancia, y aún con ese bagaje de información para un estado de vida q ha elegido termina así, infiel a su elección, a su decisión tomada después de tantos años de preparación… Entonces es valido q la iglesia le diera otro giro a el q” hasta la muerte lo separe ” digo por q si piensan en uds.,… piensen en los seglares también.. o no ??

    Confundido

    1. Hola Geno, muchas gracias por su interesante reflexión. Veo que trata usted de trasladar el tema del sacerdocio al tema del matrimonio. Es interesante sin embargo tienen semejanzas pero también diferencias. En los dos casos se trata de compromisos importantes que comprometen la vida. La pregunta que usted hace tiene que ver en la manera como se vive el compromiso sexual en cada sacramento. Usted se pregunta: Si a los sacerdotes se le diera la posibilidad de casarse por qué no a los laicos se les da la posibilidad de terminar con su pareja (antes de la muerte física) para casarse con otra. Me parece que esa es su inquietud si entendí bien. Aquí me parece que no hay que confundir. Tanto en el sacerdocio como en el matrimonio se pide fidelidad para toda la vida, n sólo para 10, 30 0 50 años, sino hasta la muerte. Una persona casada cuando queda viudo(a) puede casarse por la Iglesia con otra personas porque ya no tiene compromiso con la anterior, e incluso -y esto es muy importante- puede llegar al sacerdocio (o ser religiosa para las mujeres) después de la preparación y acompañamiento vocacional. De tal manera que puede haber algún sacerdote que haya sido casado antes por la Iglesia, y que siendo viudo y sin compromisos de familia, haya “descubierto” su vocación sacerdotal y entre al seminario (ya grande de edad) y algunos años después sea ordenado sacerdote. Como ve usted todo esto es complejo pero rico, porque da a entender que Dios nos va llamando de diferentes maneras. Sin embargo la pregunta que usted hace tiene que ver con la posibilidad de dejar a la mujer con la cual ud se ha casado (habría que ver las razones) para casarse con otra. Esto la Iglesia no lo acepta. Sin embargo está la posibilidad de anular algún matrimonio religiosos por diferentes razones. Es decir que si alguien se casó por la Iglesia pero no cumplió con los requisitos canónicos (los procedimientos oficiales de la Iglesia), o se casó por presión, por temor, interés, etc. y puede demostrar todo eso; entonces se abre un proceso en el Tribunal eclesiástico para “anular” ese matrimonio, es decir reconocer que fe nulo, que no existió matrimonio porque hubo engaño (por lo menos de la parte de uno de los cónyuges). Es diferente al divorcio civil, en que si se reconoce el matrimonio pero se quiere terminar con él. Pero si cuando se casaron se cumplieron con todos los requisitos, los novios eran mayores de edad y fueron sinceros, entonces ese matrimonio es valido y no pueden separarse sino hasta la muerte. En el caso del sacerdocio me parece que es distinto, porque por razones históricas se ha unido el sacerdocio con el celibato siendo que no hay razones bíblicas o teológicas par apoyar esto. Son cuestiones históricas que me imagino cambiarán más adelante. En este caso si un candidato al sacerdocio es casado, se le pedirá fidelidad a su pareja como se hace con los seglares. Muchas gracias por sus comentarios. Saludos

  9. Saludos

    ¿Que solo por razones históricas y no bíblicas el asunto del celibato sacerdotal? Creo que he aportado elementos como para no afirmar esto así como así……..pero aquí estoy para aprender……¿se puede?

    Fidencio.

  10. P. Javier

    Confundido :

    En el caso de el orden sacerdotal, es valido pensar q el sacramento puede ser invalido ? como lo explica Ud. en relación al sacramento de el matrimonio ?

    Geno Ramos

  11. P Javier

    Quizás para el común, como nosotros es difícil entender y asimilar tantas controversias q se presentan por medio de los medios masivos de comunicación en
    torno a el orden sacerdotal, quienes eran lideres morales de la gran mayoría en la cual me incluyo, y en lo personal, p. me pregunto :
    ¿ Por q se pierde el tiempo en pequeñeces ( celibato o no ) cuando su labor, ser pastor no lo están llevando al cien ?? se supone, que el celibato va implícito en la elección ….
    El lugar q aún ocupan en la sociedad …. utilícenlo … sólo haciendo lo q tienen q ser!
    Permiso, utilizaré un ejemplo muy actual, nuestros maestros, que en aras de otros sueños han perdido su ser.
    Perdieron su esencia y ya no tienen olor, ni sabor .. la mayoría .´Perdón por la burda comparación.

    Confundido

    Geno Ramos

    1. Estoy de acuerdo en el aspecto de que el sacerdote (celibe o casado) debe preocuparse por lo esencial, ser testigo del amor de Cristo en el mundo. Pero esta es la vocación universal de todo bautizado: de usted, de mí como sacerdote, de los ancianos, etc. El sacerdote tiene además una labor pastoral y profética que debe cumplir. Es verdad que hay sacerdotes que han dado mal testimonio, sin embargo no se puede generalizar. Conozco sacerdotes muy entregados y santos, pero que no aparecen en los medios de comunicación. Tal vez pase lo mismo con los matrimonios (o con el ejemplo de los maestros que ud cita), hay personas que están haciendo bien las cosas, son fieles y se aman (o como profesores preparan bien sus clases), pero el mal hace más ruido. Estamos acostumbrados a una sociedad morbosa y la tenemos que educar.
      Saludos

  12. ” El sacerdote tiene además una labor pastoral y profética que debe cumplir.”………….¡caray!….¿ademas?……¿no es la labor pastoral la esencia misma del sacerdocio?

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