44. El amor es más fuerte que la muerte

44. El amor es más fuerte que la muerte

Hay un libro en la Biblia que compara el amor humano con el amor Divino. El Cantar de los cantares es un libro que ha sido censurado, ocultado y que ha avergonzado a algunos porque no escatima en colocar el amor sexual y pasional entre un hombre y una mujer, como prototipo del amor divino. El día de hoy he casado en un hospital, ya en agonía, a Juana con su esposo Juan.

Ella tiene cáncer terminal y tan sólo 49 años de edad. Sus familiares fueron a buscarme a la parroquia, y por tener varias celebraciones sólo los pude acompañar ya en la noche. En los hospitales del Seguro Social ponen muchas trabas para visitar a los enfermos incluso cuando están en agonía. Sólo podíamos entrar dos personas así es que me acompañó su esposo Juan. En el breve trayecto a la cama donde ella se encontraba, su esposo me comentó que han llevado una vida muy hermosa como esposos, que tienen dos hijas y que no se habían podido casar por cuestiones económicas. Que fue cuando pensaban en casarse que ella cayó enferma, le detectaron cáncer. En menos de dos años ella fue empeorando hasta que la desahuciaron y le están dando por ahora tratamiento paliativo únicamente para controlar sus dolores. Juana está en agonía.

Cuando llegué a su cama me encontré con una mujer muy delgada, que sólo es alimentada por suero y que la mayor parte del tiempo está sedada. Afortunadamente en esos momentos estaba muy lucida y aceptó con gusto confesarse y recibir la unción de los enfermos. Le pregunté a ella y a su esposo que si deseaban casare y los dos contestaron que sí muy contentos, no lo podían creer. Confesé a su esposo por separado y ya cuando estuvimos los tres juntos les pedí que se tomaran de las manos y que pronunciaran las palabras del consentimiento matrimonial. Primero él: “Yo Juan, te acepto a ti Juana como mi esposa, y prometo serte fiel en lo prospero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad…” Tengo que confesar que mientras decía yo esas frases en voz alta para que él las repitiera a su esposa, hacia yo esfuerzos por contener mi llanto. Sin embargo al llegar a las palabra: “Y amarte y respetarte todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe”, no pude más y comencé a llorar. Me tuve que controlar un poco para que ellos escucharan mis palabras y él las pudiera repetir. Se veían tan contentos y tan felices de realizar esa promesa de amor estando ella en agonía. Traté de controlarme para que ahora ella le repitiera las mismas palabras a él. No lo podía yo creer, en esos momentos el único que lloraba era el sacerdote (es decir yo), ellos se veían tan contentos y felices mientras expresaban sus promesas de amor.

De pronto sucedió algo extraordinario. Al terminar los dos de pronunciar sus votos, una persona abrió ligeramente la cortina y con la mano extendida, sosteniendo un par de anillos, nos dijo: – “Por favor recíbanlos”. Yo no sabía quién era y cómo se había enterado, nadie fuera de nosotros tres lo sabía. Le dije gracias, tomé los anillos y continué con la celebración. El desconocido volvió a cerrar la cortina para dejarnos solos. Dicho sea de paso, en matrimonios in extremis no son necesarios los anillos, arras o lazo. Lo más importante es el intercambio de votos que ellos acababan de hacer. Pero ya que los teníamos, continuamos con el momento de la entrega de anillos: “Juana recibe este anillo como símbolo de mi amor y de mi fidelidad.” Comulgaron y les dije que se dieran un abrazo y un beso de esposos. Fue entonces que les pregunté si conocían al donador de los anillos. Juan me dijo que era el esposo de la enfermita de a lado. Como en los hospitales públicos los espacios son tan pequeños, sólo se separan las camitas con una cortina.

Entonces dije en voz alta – “Quienes gusten pueden pasar a felicitar a los nuevos esposos.” Abrieron la cortina los vecinos y pasaron a abrazar a los esposos. La señora tenía una botella de suero pero en general se veía bien. Nos dijeron que dentro de poco a la señora ya la iban a dar de alta. Habían estado escuchando todo, y cuando se dieron cuenta que Juan y Juana se estaban casando, primero pensaron hacer unos anillos con servilleta de papel, pero después se dijeron que no estaba bien y decidieron quitarse sus anillos y donarlos a los nuevos esposos.

El Cantar de los cantares 8, 6 nos dice que: “El amor es más fuerte que la muerte”. Gracias amado Señor por el hermoso testimonio de las dos parejas de esposos que encontré en el IMSS de Los Reyes, La Paz, Estado de México. Testimonios de amor como estos, me hacen pensar que a pesar de todo, el amor es más fuerte que todo, porque finalmente es lo que más nos une y nos asemeja a Ti.

Loma Bonita, Nezahualcóyotl, Edo. de México a 23 de Julio de 2018

 

 

 

Anuncios

2 respuestas a “44. El amor es más fuerte que la muerte

  1. Muchas gracias querido Francisco por compartir esta experiencia de amor humano, de amor divino.
    Hoy que está tan devaluado el matrimonio me ayuda a seguir instando a l@s jóvenes que la vida matrimonial es maravillosa y vale la pena. Que la vida compartida es bendición de amor . Saludos !

  2. He vuelto a leer otra vez y otra vez este hermoso testimonio de amor que descubro en tres misioneros del Don de vida en Dios. Los misioneros esposos en situación de crisis y con la necesidad de llevar a Dios con ellos hasta el último momento de vida común, a los misioneros esposos testigos de uno de los actos más sublimes de nuestra iglesia: el Sacramento del matrimonio y que en un acto de desprendimiento sin igual, hacen saber que la Luz de Nuestro Señor Jesús alumbra al que parece que está escondido y al Sacerdote, que consagrado en Cristo conduce el casamiento de amor ante Dios siendo en sí, su presencia ahí ya un Acto de Amor de Dios. Gracias Padre Francisco Xavier por estar ahí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s