El Espíritu Santo nos hace hablar en otros idiomas

Jn. 20, 19-23

[1]). El Espíritu Santo nos hace hablar en otros idiomas

 

            El día de hoy celebramos la fiesta de “Pentecostés”, que como su nombre lo indica significa 50 días después de Pascua (Aunque San Juan sitúa la llegada del Espíritu Santo la noche misma del día de la resurrección). ¿Qué fue lo que sucedió después de la resurrección del Señor? Jesús se presentó en medio de sus discípulos, que estaban en una casa encerrados por miedo a las represalias en contra de ellos, y después de darles la paz, sopló sobre ellos comunicándoles así el Espíritu de su Padre. ¿Cuál era la actitud de los discípulos antes y cuál fue su actitud después de haber recibido al Espíritu Santo?

 

ANTES: Eran hombres temerosos, desconfiados, y se encontraban encerrados en una casa por miedo a los judíos. Habían visto sufrir y morir a su maestro y seguramente tenía temor de correr la misma suerte que Él. En aquellas circunstancias de temor y de desconfianza de los primeros discípulos, ¿qué suerte pudo correr la primera comunidad cristiana? Ellos tenían mucha riqueza, mucho que compartir a los otros, sus valores, su fe, su nueva manera de comprender a Dios y al mundo, y sin embargo… Sin embargo corrían el riesgo de permanecer encerrados en ellos mismos. De crear una secta más dentro del judaísmo, de no compartir su fe con los demás, de vivir aislados. Es decir de vivir pero encerrados en una ciudad, en un cuarto, encerrados en ellos mismos.

 

DESPUES: El Espíritu Santo va a quitarles el miedo, va a darles valor para que ellos abran las puertas de la Iglesia a la universalidad, para que ellos abran sus corazones para acoger a personas de diferentes culturas, de diferentes religiones, de diferentes costumbres. Con la llegada del Espíritu Santo sobre los apóstoles participamos a la apertura de la Iglesia a la universalidad. Católico significa universal. Dios no quiere una Iglesia a puertas cerradas y habitada por hombres temerosos y desconfiados, él quiere una Iglesia abierta y habitada por hombres libres, confiados y dispuestos a correr el riesgo de encontrarse con hombres diferentes. Ir al encuentro de los otros sin más armas que las del amor y de la fe en Dios. Querer compartir el mensaje de Cristo nos hace hablar lenguas nuevas. Idiomas que antes nos eran desconocidos.

 

¿Que tienen que ver estos textos de Pentecostés con la presencia de ustedes, hispanos católicos, en los Estados Unidos? Me parece que hay un mensaje muy grande e importante que podemos aplicar a nuestras vidas.

Al igual que los primeros discípulos, ustedes pueden correr el riesgo de vivir su  fe, sus valores, y su cultura, con miedo, aislándose y encerrándose entre ustedes mismos por temor a la clase dominante: anglosajones protestantes, judíos, o de otras razas y culturas, gentes que hablan otros idiomas diferentes al nuestro. Y esto del idioma es algo muy importante, ya que el idioma no sólo significa la lengua que se habla y que se escribe (inglés, español, francés, etc.), sino que significa también la cultura, los valores, las costumbres, en fin el modo de ser y de concebir el mundo por parte de una persona.

Esta fiesta de Pentecostés nos invita a poner nuestra confianza en Dios y no solamente en nosotros. Si Dios sopla en nosotros su Espíritu de paz, de amor, de sabiduría, de libertad, seremos capaces de muchas cosas. Individualmente (cada uno de nosotros con nuestra propia historia personal) y socialmente (cada cultura, cada pueblo y cada país aquí representado) tenemos mucho que dar a la sociedad de los Estados Unidos que ahora nos acoge. Ustedes, hispanos católicos en Estados Unidos, son una bendición para este país. No tengamos vergüenza, falsa modestia, o complejos para compartir nuestra fe, nuestros valores, nuestra alegría, nuestra lengua.

Pero para compartir lo que somos y lo que creemos, debemos también aprender lo que los otros son; sus valores, su riqueza, su cultura, su lengua. Y es seguramente de este intercambio de lenguas, es decir de riquezas, del que nos habla San Lucas cuando escribe: “Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”. Que este intercambio cultural de ustedes que viven en la ciudad de Nueva York sea una riqueza para ustedes y una bendición para este país. Amén.

 

 


[1] Pentecostés. Hechos 2, 1-11; 1ª Cor. 12, 3-7.12-13. Parroquia Our Lady of Refuge, Brooklyn, New York, 4 de Junio de 2006.

 

 

One thought on “El Espíritu Santo nos hace hablar en otros idiomas

  1. AMEN DESEOA QUE EL ESPIKRITU SANTO ESTE ABSOLUTAMENTE SIEMPRE EN MIS FAMILIARES, ALLEGADOS Y BIENHECHORES Y EN MI. DESEO ESTAR CON EL ESPIRITU SANTO Y TODOS MIS SERES QUERIDOS Y PERPETUAMENTE . Y GRITAR CON TODA MI FUERZA QUE NO QUIERO SEPARME DEL ESPIRITU SANTO NUNCA JAMAS.

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