Obedecer a Dios en el cielo para servir a nuestros hermanos en la tierra

Jn. 3, 31-36

[1]). Obedecer a Dios en el cielo

para servir a nuestros hermanos en la tierra

 

En el evangelio del día de hoy San Juan parece hacer una diferencia entre el cielo y la tierra: “El que viene de lo alto está por encima de todos, el que viene de la tierra pertenece a la tierra y habla de las cosas de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído”. Aquí no se trata de despreciar la tierra –lugar de lo humano– en beneficio del cielo –lugar de lo divino–, sino de mostrar que después de la encarnación y del testimonio de Cristo, “Dios hecho carne”, no podemos comprender un lugar sin hacer referencia al otro. En la oración del Padre Nuestro que nos enseñó Jesús decimos: “Hágase tú voluntad en la tierra como en el cielo”. La tierra se convierte en lugar de encuentro entre Dios y los hombres cuando llegamos a reconocer en todo hombre a un hermano, hijo del mismo Dios que es nuestro Padre.

Estamos en la tierra pero la tierra no es nuestra última patria. Todos somos extranjeros en búsqueda de la verdadera patria que no se encuentra aquí abajo sino que es la casa del Padre. Por lo tanto toda forma de racismo y de nacionalismo (al que invitan ciertos políticos que mantienen posturas racistas contra los emigrantes) nos aleja de Dios. Luchar por un pedazo de tierra a costa del sufrimiento y de la explotación de los hombres (así se trate de la lucha por la tierra de Israel) nos aleja de Dios. La verdadera tierra que nos une a Dios es aquella en la que encontramos en el otro hombre un hermano. Hay que saber ser libres de lo material para poder buscar fines más elevados.

“Primero hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” nos dice San Pedro en la primera lectura. Que sepamos estar atentos a la voluntad de Dios para servirlo mejor. Es decir que sepamos elevar nuestras cabezas al cielo para poder servir mejor a nuestros hermanos aquí en la tierra. Amén.

 


[1] “El que viene del cielo está por encima de todos”. Hechos 5, 27-33. II Semana de Pascua. Catedral Notre-Dame de Paris, 11 de Abril de 2002.

2 thoughts on “Obedecer a Dios en el cielo para servir a nuestros hermanos en la tierra

  1. hello, je voulais à te remercier pour la qualité des articles de ton blog ! je gère moi aussi un blog depuis peu et j’espère pouvoir faire aussi bien 🙂 A bientôt, ZAK

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s